miércoles, 20 de marzo de 2013

In memoriam

Hay días en que la pena y el dolor lo inundan todo. Días en que esperas que ese dolor vaya desapareciendo, aunque sabes que lo hará poquito a poco. Días en que compruebas que el corazón duele, y duele mucho. Pero sabes que el dolor se diluye, aunque la pena quedará por siempre: cuando veas una boina, un reloj de bolsillo, el rincón del jardín donde le gustaba sentarse y mirar pasar la vida, cuando bajes al huerto que tanto amó y cuando vuelvas al pueblo del que no quiso irse jamás, y al pueblo al que volvió para quedarse siempre.

En estos días he visto morir a mi padre. Y al contrario de lo que siempre pensé, no he tenido miedo al verle morir, sino un dolor insoportable, una tristeza infinita. Soy consciente de que mi padre era mayor, pero era mi padre, y la muerte de un progenitor nos deja huérfanos, tengamos la edad que tengamos. Me alegro de haber estado con él en el momento de irse, de haber sujetado sus manos entre las mías, de haberle besado hasta el infinito, de decirle que fuera valiente como siempre fue, que se fuera tranquilo, que nunca le íbamos a olvidar. Fue duro, la vivencia más dura a la que me he enfrentado en mis 50 años de vida, pero estuve con él, y espero que eso le ayudara a que todo fuera más sencillo, a que no se sintiera solo.

Qué injusta, qué maldita, qué cabrona la muerte que no nos mata a nosotros sino a los que amamos. Carlos Fuentes (1929-2012) Periodista y escritor mexicano.

14 comentarios:

Ana Sloane Street dijo...

Lo siento mucho, de verdad. Un padre siempre es un padre, aunque tenga 100 años y el dolor por su "partida" no te lo puede quitar nadie. Un abrazo.

Jabones de casa dijo...

El dolor pasará, demasiado despacio pero pasará.
Un beso muy fuerte Merche.

Mariquitaperez dijo...

Mucha fuerza y mucho animo. Un beso enorme.

Merche dijo...

Muchas gracias chicas, sois encantadoras.

Jabones Aromas del Campo dijo...

Lo siento mucho. Un beso muy grande.

INMA dijo...

Buenas noches Merche, siento mucho lo de tu padre, ahora empiezo a entender lo duro que puede ser perder a tus padres, los mios por suerte viven ,pero este año ha estado muya mal el mio cumplió 89 años estando en el hospital, nunca han estado malos.
Cuando ves que les pasa a los demas, crees que eso no te va a pasar a ti, pero tristemente llega y los ves como dia a dia se van apagando.
Ánimo Merche, te mando muchos besos
INMA

Julia dijo...

Es cierto, no da miedo, da una profunda y dolorosa tristeza. Yo lo pasé hace dos años con mi padre, te entiendo. Es un vacío extraño, una pena que duele físicamente. Pero ese dolor tan intenso pasa, y todo se tranquiliza.
Tu padre tiene cara de ser muy buena persona.
Un abrazo muy muy fuerte.

Merche dijo...

Muchas gracias por vuestro apoyo. La verdad es que hasta que no te pasa a ti, no eres consciente del dolor que supone perder a tus padres.
Gracias Julia, verdaderamente mi padre era una buena y bellísima persona.

Abrazos para todas.

Carmen dijo...

Lo siento mucho, yo perdí al mio y se lo mal que se pasa.
Animo, un beso

Marta dijo...

Un paso de la vida muy doloroso que se acaba superando, debes guardar de el los buenos recuerdos y aferrarte a ellos en los malos momentos. Ánimo.

Anónimo dijo...

Hola guapa!!! Te he entregado un premio de estos de cadena de blogs, un abrazo fuerte!!
http://lacasadeloscolorines.wordpress.com/

Rosi Borja dijo...

Hola Merche, sé que eres amiga de Ramy porque cuando vino a México en octubre me comentó que te conocía y que eras muy buena jabonera. Siento mucho lo de tu padre, de corazón sincero te lo digo, el mío murió en marzo del 2011, ya han pasado 2 años y todavía duele un poquito. El tiempo es el mejor remedio para este dolor, llora todo lo que quieras, grita fuerte, desahogate, es lo mejor. Te prometo que el dolor va a pasar, tarda un poquito pero pasa. Que Dios te bendiga.

Merche dijo...

Gracias Marta y Rosi, por vuestras palabras de ánimo, me ayudan un montón.

OLIVIA dijo...

Merche siento mucho la muerte de tu padre, se lo que supone pues en agosto hará un año que murió el mío repentinamente.

Un beso.