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miércoles, 10 de abril de 2013

Rosa Mosqueta

Toda la vida el ser humano ha corrido sin cesar tras un mito inalcanzable, aquella fuete de la eterna juventud que nos libraría de envejercer y enfermar. Y hoy en día continuamos aquella búsqueda, buscamos el alimento más sano, la fruta con más vitamina, infusiones con más propiedades curativas... más cremas, más ejercicio, mejor alimentación, terapisas naturales, yoga y masajes.
Pero la ciencia también avanza y ayuda a conseguir ese propósito de vida sana y mejorada, y a menudo encuentra la solución en remedios que ya se utilizaban desde hace siglos, como en el caso de los estudios acerca de una planta que está revolucionando el mundo de la medicina, de la farmacología y la cosmética: la rosa mosqueta.

La rosa Mosqueta es un arbusto de ramas delgadas y repletas de espinas, cuyos tallos y ramas están llenos de flores blancas y rosadas. Cuando sus pétalos caen, la planta desarrolla un fruto rojizo de forma ovalada, repleto de unas enormes semillas (constituyen el 70% de su peso), y será de ellas de las que se extraiga el aceite, considerado hoy día como uno de los regeneradores dérmicos más poderosos que existen.

Las propiedades, únicas, del aceite de la rosa Mosqueta se descubrieron mediante un estudio de la Facultad de Química y Farmacología de la Universidad de Concepción de Chile. Este estudio se basó en las propiedades cicatrizantes del aceite de la rosa Mosqueta en 200 pacientes con cicatrices debidas a cirugías, quemaduras y otras afecciones que provocaban el envejecimiento prematuro de la piel. Asombrosamente, la aplicación continuada de este aceite atenuaba de manera efectiva cicatrices y arrugas, y contribuía a rejuvenecer la piel. Ya los indios patagónicos utilizaban la rosa Mosqueta para mantener la lozanía de la piel, cicatrizar heridas y tratar diversas enfermedades. También se ha usado de manera tradicional en la fabricación de un dulce muy apreciado por los indígenas.

DESCRIPCION.
La rosa mosqueta es un arbusto que puede sobrepasar los 2mtrs. de altura; sus tallos son flexibles y curvos, cubiertos de espinas de color violáceo. Las hojas son caducas, pinnadas, de bordes serrados y lustrosas. Las flores muestran cinco pétalos de color rosado y olor almizclado, en panojas espesas y terminales; los estambres son de un vivo color amarillo. La floración se produce una sola vez por temporada. Su fruto es un cinorrodon de forma ovoide, y color rojo o naranja con restos de sépalos espinosos en su extremo.




Aceite de rosa mosqueta.
El aceite de rosa mosqueta se extrae del fruto de esta especie de rosa. Su contenido en ácidos grasos esenciales (AGE) insaturados es muy elevado con un 80%, de los cuales: 41% ac. Linoleico, 39% ac. linolenico, y 16% ac. oléico. Los AGE son nutrientes muy importantes en muchos procesos fisiológicos y bioquímicos del cuerpo humano, relacionados con la regeneración de los tejidos y el crecimiento celular. Tienen además una función estructural, formando parte de los fosfolípidos de las membranas celulares de los tejidos del organismo, y son los precursores de las prostaglandinas y leucotrienos, a partir de la síntesis del ac. Araquidónico

USOS

La rosa mosqueta se cultiva tradicionalmente como ornamental; es resistente, y tolera niveles de alcalinidad elevados en comparación con otras especies similares. No requiere suelo fértil ni buen drenaje, y es tolerante a la sequía y a numerosas enfermedades.
Por su vigor, se la emplea a veces como radical para injertar otras especies. En las zonas de Argentina y Chile donde se ha naturalizado prospera tanto que algunos agricultores la consideran una maleza, pues ocupa terrenos aptos para el pastoreo. Sin embargo, la venta de sus frutos y flores o de sus subproductos también significa una fuente de ingresos para muchas familias.
Los frutos de la rosa mosqueta se emplean en gastronomía; se preparan en conserva o mermeladas y se emplean en infusiones. Son ligeramente astringentes y ácidos, y contienen carotenoides, flavonoides y un aceite esencial fragante.
Estudios realizados indican que este aceite contiene unos niveles elevados de ácidos grasos esenciales poliinsaturados, linoleico y linolenico, los cuales son en parte responsables de la beneficiosa acción del aceite de rosa mosqueta en la regeneración de la piel. La envoltura carnosa de sus semillas contiene un alto contenido de Vitamina C.

El aceite se emplea en cosméticos, aduciendo que:
. regenera y nutre la piel eliminando arrugas no muy profundas y reduce cicatrices de cualquier etiología;
. redistribuye la pigmentación, lo que posibilita la eliminación de manchas;
. realiza acciones preventivas y correctivas del fotoenvejecimiento y de los problemas cutáneos debidos a sobre exposición a las radiaciones solares, mediante la autogeneración de melanina;
-además de sus efectos en las capas externas de la piel, también revitaliza las células de las capas interiores, revigorizando el fibroblasto, (células que producen colágeno y elastina, responsables de la firmeza y elasticidad de la piel).

TE DE ROSA MOSQUETA

La Rosa Mosqueta se vende tanto en hebras como en saquitos para preparar el té.
Este té es rico en vitamina C, pues se encuentra en abundancia en la planta, lo cual lo hace apto para los fumadores (quienes pierden más vitamina C que los no fumadores). También da excelentes resultados en casos de gripe, resfríos o enfermedades depresivas.
Ayuda a mantener el sistema inmunológico estable y contribuye al mejoramiento del ánimo. También puede utilizarse para lavar la piel tanto del rostro como del cuerpo, para ello prepare té en abundancia y guárdelo en botellas de vidrio por no más de siete días.
Otra forma de usar el té de mosqueta es en combinación con el Kombucha, de esta fermentación obtendrá un té enriquecido por la acción fermentadora del Kombucha y tendrá un gran aliado en el cuidado de su salud.


Jabón elaborado con aceites de:

Palma
Semilla de palma
Oliva
Karité
Maíz
Girasol
Ricino
Rosa mosqueta
Después de muchos años sigue siendo mi superventas.


miércoles, 6 de junio de 2012

Romero

Tenía ganas de hacer un jabón de romero, y aprovechando que cuando lo hice el romero empezaba a florecer le puse como nombre “flor de romero”. De este jabón me gusta sobre todo el color y su fragancia, notas de menta con bergamota y romero.
Entre los aceites utilizados para su elaboración destaco:
El Aceite de Pepita de uva que aporta a la piel flexibilidad y aspecto joven. Emoliente, regenerador e hidratante. Afirma y tonifica la piel; y el aceite de colza, su riqueza en vitamina E le confiere propiedades antioxidantes. Es emoliente, humectante, suavizante y antiinflamatorio. Protege contra el estrés medioambiental.
Indicado para una higiene completa de la piel y cuero cabelludo. Propiedades antioxidantes y emoliente. Cierta acción antiinflamatoria derivada del aceite de colza.


Té verde

Ya iba siendo hora de volver a “postear”. He hecho algunos jabones pensando en el verano, de hecho sigo haciendo. Esta tarde sin ir más lejos, tengo intención de hacer uno.
Ahora os dejo con un jabón que me ha gustado hacer y que me ha quedado precioso. En la foto no se aprecia, pero está hecho a capas en distintas tonalidades de verde.
El té verde es uno de los antioxidantes más concentrados que existen, junto con el aceite de oliva virgen extra. Contiene altos niveles de vit. E que en conjunto con su poder antioxidante, ayuda a retrasar el proceso de envejecimiento de la piel.
El Aceite de almendras proporciona elasticidad a la piel. Mejora la apariencia y el estado general de la piel, especialmente en casos de sequedad, deshidratación o descamación. Para todo tipo de piel y en particular para aquellas pieles sensibles, frágiles y secas, ya que las nutre y cura. El aceite de almendras dulces suaviza y repara la piel seca.

 

jueves, 22 de diciembre de 2011

Iceberg

Este jabón lo hice por primera vez hace algunos años, ahora no recuerdo cuándo. Me habían quedado algunos restos y quería aporvecharlos para hacer un jabón blanco y azul, que me recordara, como el primero, un iceberg. Este también lleva una fragancia de Bramble Berry, con lo cual podeis imaginar que huele muy, pero que muy bien.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Jabón de Miel

Tenía desde hacía tiempo una fragancia de Bramble Berry (Oatmeal milk and honey)que quería utilizar y nunca encontraba la ocasión. Así pues me decidí y he hecho este jabón con miel, cera de abeja natural y jalea real. Como todas las fragancias de esta casa, huele de maravilla.
Jabón  recomendado para pieles irritadas que al mismo tiempo necesitan hidratación.
Aparte del aceite de oliva, este jabón contiene manteca de karité, aceite de aguacate, colza, y más.
La Manteca de Karité: tiene una acción protectora e hidratante para la piel, previene el envejecimiento cutáneo, recubre la piel con una capa protectora que evita la deshidratación y nos protege de las agresiones externas (sol, cambios bruscos de temperatura, etc.).
Su uso está recomentado para todo tipo de piel, incluso para las más delicadas.
El aceite de aguacate: se parece en su composición a la grasa de la piel, por lo que es muy adecuada para las pieles secas o en vías de envejecimiento. Es nutritivo, regenerador e hidratante. Ideal antiarrugas.
Aceite de colza: Rico en vitamina E le confiere propiedades antioxidantes.
La cera de abeja suaviza, calma y repara y la miel nutre en profundidad.

martes, 20 de diciembre de 2011

Avena

Sigo con mis jabones para esta Navidad. Este jabón también se lo dedico a Ramy. Ella me proporcionó la receta, aunque yo le he hecho mis aportaciones, y también la fragancia de avena que desde que la descubrí, allá por el mes de junio, en las jornadas jaboneras, quise poseer a toda costa.
Es un jabón indicado especialmente para pieles sensibles e irritadas.
Este jabón contiene gel de avena y aceite de oliva infusionada con avena.
La avena es un cereal que tiene múltiples usos en cosmética, siendo especialmente útil en casos de pieles sensibles, irritables, con tendencia a la descamación y a las alergias, así como para aquellas personas que presentan una intolerancia a los cosméticos y para la piel de los niños.
Posee propiedades antiinflamatorias; regula el ph cutáneo; evita la deshidratación de la piel; tiene una acción suavizante, calmante y relajante y absorbe la suciedad y los residuos celulares.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Avellana

Estamos en Navidad, lo digo por si todavía no os habíais dado cuenta. Este es un jabón tradicional de Navidad, aunque hacía unos años que no lo hacía. Pero me encanta ese olor a avellana tostada y chocolate que desprende este jabón.
La mezcla de aceites hace que este sea un jabón muy hidratante. Incluso puede ser utilizado por pieles sensibles.
La verdad es que dan ganas de comérselo.
Lleva, además del sempiterno aceite de oliva, aceites de palma, hueso de palma,  colza, manteca de karíté, aceite de pepita de uva y avellana.


sábado, 17 de diciembre de 2011

Canela fina

Aunque pueda parecer lo contrario, he seguido haciendo jabón. Retomo mi blog con este jabón que es un homenaje a mi amiga jabonera Ramy y a su jabón de canela tan maravilloso.

El aceite de oliva va acompañado de manteca de cacao, hueso de palma, colza, almendras, girasol y ricino. Aroma delicioso que le proporcionan los aceites esencial de naranja, canela y clavo. Simplemente maravilloso.



lunes, 21 de junio de 2010

¿Hay sosa en tu jabón?

¿Hay sosa en tu jabón?
A menudo nos preguntan a los jaboneros y jaboneras si usamos sosa en nuestros jabones. El hecho es que la lejía se utiliza verdaderamente para hacer jabón. Mientras que en la mente de muchos el " jabón de lejía" trae imágenes de abuelas y tablas de lavar y rojo, por las manos rojas, cualquiera que haya usado jabón hecho a mano sabe que es muy suave y humectante. Suena como una contradicción, ¿verdad? Bueno, la verdad es que la lejía estaba allí, pero ahora ha desaparecido. ¿Es magia? Más o menos. ¡Es química!
¿Por qué la lejía, de todos modos?
El jabón, por definición, es el resultado de una reacción química entre algún tipo de aceite (como el aceite de oliva, aceite de coco o manteca de cacao) y la lejía. La lejía es una solución hecha bien con hidróxido de sodio (para hacer jabón en barra) o hidróxido de potasio (para hacer jabón líquido). La reacción se denomina saponificación. Eso es todo. Hermoso en su simplicidad, ¿no? Las otras cosas (colores, fragancias, pétalos de flores) se suman al disfrute de su ducha o bañera, pero es realmente innecesario si lo que desea es algo que va a limpiar.
La lejía puede ser añadida por el jabonero, como hago yo al elaborar el jabón por proceso en frío, o podría haber sido añadido en una planta de fabricación. De hecho, algunos fabricantes de jabón utilizan una base de jabón que se puede derretir y luego dan color y aroma. En ese caso, el fabricante de jabón no tiene que manejar la lejía, pero todavía era parte del proceso de convertirse en jabón en la fábrica,antes de que el fabricante de jabón lo transforme.
¿No lejía? No jabón. Simple.
¿Dónde está la lejía?
"Pero espera," usted podría decir, "el jabón que compro en la tienda no tiene lejía." Puede parecer de esa manera, dependiendo de cómo esté etiquetado el jabón. Algunas cosas las etiquetas de los ingredientes lista como "sodium palmate". Este es el nombre químico para el resultado de la mezcla de aceite de palma y el hidróxido de sodio - aceite y lejía de nuevo!. O tal vez aparece listado en las etiquetas de la siguiente manera "saponified olive oil". Ahora que sabes lo que significa saponificación, se puede entender que los aceites saponificables son los aceites que se han reaccionado con lejía en algún momento, incluso si la etiqueta no dice "hidróxido de sodio".
Otra razón muy común para que una etiqueta de jabón no contenga hidróxido de sodio es porque no es jabón. ¿Sorprendido? Hay muchas pastillas de jabón en el mercado hoy en día que son detergentes sólidos. Lea las etiquetas cuidadosamente y verá que se llaman "barras de cuerpo" o "barras de belleza", ya que no puede llamarse "jabón", porque no se hacen con aceite y la lejía.
¿Cómo puede el jabón de sosa sentar bien a la piel?
Si la lejía se utiliza para hacer jabón, ¿por qué es el jabón hecho a mano tan suave? El truco es que la lejía se transforma durante la saponificación. Eso es. La reacción química se transforma el aceite y lejía en jabón y glicerina. El jabón limpia la piel (pero no mucho por los aceites usados) y la glicerina es un humectante. Eso significa que atrae la humedad del aire y sobre la piel, ayudando a mantenerse hidratada y flexible. Y a diferencia de la abuela, los jaboneros de jabón artesanal modernos son capaces de formular sus recetas usando aceites de alta calidad, beneficiosos y sólo lo suficiente lejía para obtener una barra suave, que además tiene una espuma preciosa.
Así que no tengas miedo! Use jabón hecho a mano y disfrutar de todos los beneficios que trae. Porque la magia de la química ha convertido estos aceites y esta lejía en algo totalmente diferente y hermoso: algunos de los mejores jabones que puede usar en su piel!

Deciros para terminar que esta reflexión no es mía, es la traducción de un texto de Sirona Springs publicado en su blog el pasado 17 de mayo. Me ha parecido muy interesante y por eso lo he traducido, con algún error seguramente.

lunes, 31 de agosto de 2009

De vuelta


¡Hola a tod@s!


De nuevo a la faena. La verdad es que en verano hice muchos jabones, pero no pude poner fotografías, os iré poniendo algunas, a ver qué os parece.


Este es el primer jabón que os presento hoy: jabón de cáñamo. Tiene propiedades hidratante, regenerador y reparador.

domingo, 7 de junio de 2009

Borago


Esta es una receta antigua, que me proporcionó una amiga, María. Ahora la he recuperado por el poder hidratante del aceite de borago, además porque quería experimentar con la técnica de las jarras. El resultado me ha encantado. Lleva un montón de aceites: palma, palmiste, oliva, maíz, girasol, ricino, borago y manteca de karité.

martes, 2 de junio de 2009

Jaboneando de nuevo


He estado apartada del mundo del jaboneo, durante mucho tiempo, pero por fin he vuelto. Hoy os dejo uno de los muchos jabones que he hecho últimamente. No había tenido tiempo para hacer las fotografías antes.

Empezamos con un clásico, que me encanta como ha quedado: jabón de caléndula para pieles sensibles. Sólo aceites sin colorantes ni esencias.

martes, 14 de abril de 2009

Mar Muerto




Esta versión de uno de mis clásicos tenía que haber quedado con un color más oscuro, bastante más oscuro, mejor dicho negro, pero ha quedado marrón y no muy oscuro. En la próxima versión utilizaré el colorante de María a ver si consigo el color negro.


lunes, 23 de marzo de 2009

Karité y Frangipani


Este jabón, que a pesar de no haber quedado como yo quería, sólo de aspecto, huele maravillosamente, aunque para ello he utilizado un FEO, es decir un FO, o fragance oil, o fragancia lamada "Frangipani". Por el alto contenido en karité es un jabón muy, muy hidratante, deja la piel suave, suave.
Contiene:
Aceite de oliva 571 grs.
Aceite de coco 357 grs.
Aceite de almendras 143 grs.
Manteca de karité 357 grs.
Aceite de ricino 71 grs.
Talco, azúcar, sal, seda, raíz de lirio y agua de azahar.

















lunes, 9 de marzo de 2009

Reposición de existencias

Este es uno de los jabones que más gustan: el jabón de rosa mosqueta. Es un estupendo jabón facial con efecto exfoliante debido a los escaramujos triturados, que esta vez me han quedado un poquito grueso.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Chocolate, canela y clavo.

Aquí está mi jabón de chocolate, especial para manchas en la piel. Es la receta de una buena amiga, Clivia, que hace maravillosos jabones.

Este jábón, aparte de manteca de cacao, lleva otros aceites, pero son interesantes los aceites esenciales de canela, naranja, clavo y vainilla.















viernes, 14 de noviembre de 2008

Arcilla blanca, arcilla verde

Este es el último jabón que he hecho, siguiendo la receta paso a paso de un gran maestro en el mundo del jabón. Los jabones que aquí veis son miniclones de los suyos. Es curioso, a veces quieres repetir una receta propia, y no se parece ni en el color a la primera o anterior que habías hecho. En cambio estos son igualitos a su hermanos mayores.
Es un jabón indicado para pieles con acné. Entre otras cosas lleva arcilla blanca y verde.














lunes, 3 de noviembre de 2008

Jabón de Higo


Esta es la nueva versión de mi jabón de higo. La verdad es que no es tan espectacular como el anterior, pero bueno, no siempre sale lo que uno quiere. Esto de hacer jabón es así, imprecedible.

La fragancia también es diferente que la del anterior. En este caso la fragancia se llama Figs & Leaves. Maravillosa.

viernes, 13 de junio de 2008

Menta-Romero


Este es mi último jabón: Menta-Romero, jabón hidratante y calmante, especialmente concebido para los días de verano.

miércoles, 4 de junio de 2008

Jabón de algas Wakame


Hace dos semanas que hice este jabón. Tenía muchas ganas de hacerlo. Lleva una preparación larga: primero hacer el oleato de aceite de oliva virgen extra con alga wakame. Hay que esperar unas tres semanas. Luego hacer el gel de algas que incorporo al jabón sustituyendo en parte el agua, y también añado un poquito a la traza. Tiene un olor espectacular: citronella, limón y lemongras. Además es bastante hidratante por el alto contenido en manteca de karité.