En el mes de noviembre, Anita, de El Blog de Anita, organizaba un swap,
o un intercambio de regalos. Como ya hace mucho tiempo que no hacemos ninguno
en el mundo jabonil, me apunté a éste sin dudarlo. La convocatoria fue todo un
éxito.
Para aquellos y aquellas que no sepáis
lo que es un swap, os diré que es una especie de amigo invisible. Yo mando regalitos
a una persona que no conozco de nada, y otra persona me los envía a mi. Para
saber qué regalos poder mandar y acertar, dentro de lo que se pueda, cada
participante rellena un cuestionario con nuestras aficiones, gustos, en fin,
donde hablamos un poco de nosotras. Este cuestionario Anita lo reenvía a la
persona que tiene que hacer el regalito.
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Servilletas para decoupage, una de sus
aficiones.
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Una libreta, porque le gustan los objetos de
papelería.
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Unos clips en forma de manzana, por ser ella
asturiana y por la papelería.
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6 lápices divertidos (papelería).
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Una cinta de regalo (papelería)
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Unos corazones adhesivos.
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Unas etiquetas para regalos. Estos últimos
regalos para facilitarse el envoltorio y la presentación de sus presentes de
Navidad.
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Una muñequita japonesa para hacer punto.
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Una cajita de bombones, decía Fabiola que el
chocolate es una de sus pasiones.
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Tres jabones hechos por mí: miel, chocolate y
rosa mosqueta.
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La cajita de galletas de mantequilla no pudo
viajar por falta de espacio.
Sé que lo ha recibido y que le ha
gustado mucho, sobre todo los jabones, como buena amante de lo natural.
Y esto es lo que yo recibí desde
Valencia de parte de Inés, profesora amante de la lectura, como podréis ver en
su blog La palabra pronunciada.
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Un molde en forma de corazón para hacer huevos
fritos.
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Unas manoplas para la cocina.
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Una libreta de papel reciclado, con una vaquita.
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Un broche en forma de taza, hecho por una amiga
de amiga invisible.
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Un imán para la nevera con forma de petardo
valenciano.
Me ha parecido todo precioso Inés.
El bote desde el primer momento está en mi salón, sin rosquilletas, porque ya
las comí. Las manoplas también adornan mi cocina. El petardo –tengo que
reconocer que me encantó, pero no sabía lo que era hasta que ví su descripción
en el blog- está ya en mi nevera. La tacita ya la usé también. Lo único que
todavía no he usado han sido el molde y la libreta.
Quiero agradecer a Anita por su iniciativa
y a Inés por mandarme estos estupendos regalos. El año que viene me apunto
fijo.


