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jueves, 7 de febrero de 2008

¿Cómo hacer nuestro jabón casero? I

Antes de empezar a fabricar nuestro propio jabón casero, quiero daros algunos consejos en materia de seguridad y algunas precauciones antes de empezar.

Desde el punto de vista químico, el jabón es una sal obtenida a partir de la reacción entre una base alcalina (hidróxido de sodio) y un ácido (grasa o aceite). El proceso de la saponificación que es la reacción química que transforma la grasa en jabón - requiere de la disolución de la sosa cáustica en agua.

Los métodos clásicos para hacer
el jabón en casa son dos: al frío o al calor. El primero, el más sencillo y adaptado al principiante, permite aprovechar el calor emitido por la reacción química del álcali. El jabón obtenido con el método al frío necesita de un tiempo de "maduración" de aproximadamente cuatro semanas para completar el proceso de la transformación y absorber el líquido. En el método al calor, en cambio el material recibe una fuente externa de calor (caldera, horno) para acelerar la reacción química. El jabón obtenido con el método al calor queda listo en un tiempo más breve, pero tiene una consistencia mucho más rustica el irregular que la del jabón al frío.

Antes de comenzar a hacer el jabón en casa, te recomiendo que leas las siguientes recomendaciones de seguridad:

1.- Conserva la sosa cáustica fuera del alcance de niños o de animales domésticos.

2.- La sosa cáustica es hidróxido de sodio (NaOH ) formado por el lazo iónico entre el sodio, el oxígeno y el hidrógeno. Es un material reactivo inestable y se combina velozmente con los líquidos, absorbiendo también la humedad del aire. Es altamente corrosivo e irritante si entra en contacto con la piel y las mucosas.

3.- Utiliza gafas, guantes y una mascarilla cuando manejes sosa cáustica, la mezcla del agua y sosa cáustica y o la mezcla con el material graso.

4 -Manten los guantes puestos cuando manipules un jabón recién hecho, y continúa usándolo si debes manipular el jabón hecho con el método en frío de menos de dos semanas de maduración.

5.- ¡Vierte la sosa en el agua y nunca a la inversa! El líquido vertido en la sosa provoca una especie de explosión muy peligrosa.

6.- La sosa vertida correctamente dentro del líquido hace que este aumente su temperatura por encima de los 80 grados. Usa por lo tanto envases resistentes al calor y presta atención.

7- No uses los utensilios del jabón para otros menesteres.

8.- Cuando prepares el jabón no dejes que niños o animales curiosos tomen contact
o con las mezclas cáusticas. Pon a tus familiares en conocimiento de estas reglas.

9.-En caso de contacto accidental del material cáustico con la piel, lávete con abundante agua fría. Recuerda tener siempre a mano vinagre que es un neutralizante natural de los productos cáusticos. En caso de contacto con los ojos debes lavarte con abundante agua corriente fría y consultar a un médico.

Bueno por hoy es sucificiente. Mañana, o pasado, os cuento los tipos de jabón que podemos hacer y pondremos nuestra primera receta y forma de hacerla.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Un poco de historia


Hoy quería hablaros de la historia del jabón, para que veais cómo ha ido cambiando a lo largo de la misma, pero manteniendo su esencia, siempre refiriéndonos al jabón casero o artesano, nunca el industrial, por supuesto.

Alrededor del año 3.000 a.C., se encuentra la primera alusión al jabón en una antigua tablilla
sumeria encontrada en Mesopotamia. Allí se habla del uso de jabón no para la higiene personal, sino para limpiar y tratar la lana y la piel y se documenta una receta para hacer jabón con una mezcla de potasa y aceite. Posteriormente, en 1.550 a.C., un papiro egipcio, calificado como "auténtico tratado médico", hace referencia a la utilización de sustacias jabonosas para el lavado de ropa y para el tratamiento de enfermedades de la piel.

Pero son los romanos quienes convierten el jabón en un ar´tículo diario para la higiene y para evitar enfermedades. Existe una leyenda según la cual el nombre de "jabón" procede de la palabra italiana "sapone", que a su vez viene del Monte Sapo, una de las colinas de Roma en la que se practicaban sacrificios rituales de animales. La lluvia arrastraba hasta el río Tíber la grasa animal junto con las cenizas del sacrificio y fueron las mujeres del lugar quienes observaron que aquellos residuos mejoraban el lavado de la ropa. En el 476 d.C., tras la caída del Imperio Romano, casi desaparece el uso del jabón al cerrar los baños públicos y el desinterés por el aseo personal.

Es en el siglo VII, en España, Francia e Italia, cuando surge verdaderamente la fabricación del jabón, pero los Monopolios Reales lo gravan con unos elevados impuestos, convirtiéndolo en un artículo de lujo, estando solo al alcance de las clases altas.

En el siglo X, Europa sufrió una gran despoblación debido a las plagas y las epidemias que elevaron la mortalidad adulta e infantil. A partir de entonces hubo un resurgimiento del uso del jabón para la higiene corporal y para la prevención de enfermedades.

A partir de 1789, con la desaparición de los Monopolios Reales, emerge realmente la Industria del jabón y es posible poner el producto al alcance de todos, surgiendo un espontáneo cuidado del aseo personal. Al convertirse en hábito social de uso diario, favorece la desaparición de enfermedades de la piel y su contagio, sobre todo en los niños. Por todo ello, Europa pasó de 100 millones de habitantes a tener 300 millones ya que la esperanza media de vida se encrementó de 30 a más de 50 años.
Fue en el siglo XIX cuando el uso del jabón se extiende a las capas populares de occidente.
Durante la 2ª Guerra Mundial los americanos para sus marines del Pacífico, inventan un jabón que podía utilizarse con agua de mar. Así nace el jabón dermatológico que es el menos agresivo de los jabones.

Todo esto es para demostraros que la fabriación del jabón, a parte de una afición, es también una recuperación de un legado histórico, que estuvo a punto de desaperecer, pero que gracias a la gran cantidad de artesanas y artesanos del jabón que hay por todo el mundo (yo doy fe de ello) se ha puesto de moda.